Consecuencias de la coyuntura laboral en el Sistema de Compensación Familiar


  • Asocajas realizará mensualmente un boletín informativo sobre el mercado laboral para conocer el comportamiento de indicadores del Sistema y su relación con la formalidad.
  • Se registra una reducción de aproximadamente 700 mil afiliados al Sistema, una caída del 7.4%.
  • Entre mayo de 2019 y 2020 hubo una reducción de 8.2% en trabajadores hombres afiliados, mientras que para las mujeres se observa una contracción de 6.3%.

Con el fin de entregar información contextualizada y oportuna que contribuya al análisis del contexto en el cual operamos y a la comprensión de coyunturas, cambios y desafíos, Asocajas lanza su boletín informativo sobre el mercado laboral colombiano, el cual tendrá una periodicidad de publicación mensual.

La estructura del mercado laboral colombiano tiene un alto grado de informalidad, lo cual impacta fuertemente la ocupación. En 2019 la tasa de ocupación fue del 58,6%, información clave si se tiene en cuenta que el Sistema de Compensación Familiar depende directamente del segmento formal de la economía, y por ende se ve afectado por las condiciones de informalidad y desempleo de la Población Económicamente Activa del país. Para entender la afectación de la crisis al Sistema es importante conocer que en el trimestre móvil febrero-abril 1.4 millones de plazas de ocupados desaparecieron en las 23 principales ciudades y áreas metropolitanas tanto en el sector formal como en el informal de la economía. Como consecuencia, y dada la relación del Sistema con la formalidad, se prevé una caída en los aportes al Sistema de Compensación Familiar alrededor del 20%.

Es innegable que la medida de aislamiento por el COVID 19 afecta la estabilidad laboral, principalmente de los trabajadores que no pueden realizar su actividad productiva a partir del teletrabajo. Además, también se presenta una fuerte afectación en las actividades informales, ya que la generación de ingresos para este tipo de ocupaciones se relaciona con negocios a pequeña escala y, en casos menos favorables, con la dependencia del uso de espacios abiertos y públicos para su desarrollo, aspectos que dadas las restricciones de movilidad son una variable considerable.

Bajo este panorama, la tasa de desempleo registrada en abril fue la más alta de por lo menos los últimos 20 años. Lo anterior como resultado del cierre o funcionamiento parcial de gran parte de la actividad económica con el propósito de frenar la velocidad de contagios por COVID 19. La tasa a nivel nacional corresponde al 19.9% y para las 23 principales áreas metropolitanas fue del 23.4%.

En el caso del Sistema de Compensación Familiar el número de afiliaciones se redujo principalmente durante el mes de mayo; al comparar esta información con la correspondiente al mismo periodo del año anterior se observa que la magnitud de la caída es del 7.4%, lo que significa 707 mil trabajadores menos vinculados al Sistema. El equivalente al número de habitantes de Cúcuta.

Entre abril y mayo de 2020, los afiliados se redujeron en 3% (271 mil personas) y entre marzo y abril ya se habían reducido en 310 mil personas. El ritmo de caída de afiliaciones se moderó ligeramente en el comparativo intermensual.

Desde una perspectiva territorial los departamentos con los mayores retrocesos relativos corresponden a:

  • Putumayo (-14.5%, -3.755 afiliados)
  • San Andrés (-13.3%, -2.195 afiliados)
  • Quindío ( -11.7%, -10.441 afiliados)
  • Valle del Cauca (-10.5%, -97.685 afiliados)
  • Cundinamarca (-9.6%, -355.346 afiliados)

En cuanto a la afectación de las afiliaciones según el sexo del trabajador, las disminuciones en términos porcentuales han recaído en mayor medida en los hombres. Entre mayo de 2019 y 2020 hubo una reducción del número de trabajadores hombres de 8.2% mientras que para las mujeres se observa una contracción de 6.3%.

Por otra parte, el grupo más vulnerable a la crisis actual corresponde a los afiliados de categoría A (trabajadores que reciben ingresos hasta 2smmlv) que ha tenido reducciones crecientes. En mayo, la caída estuvo por encima de la caída general de afiliaciones, ya que la reducción correspondió a 8.7%, es decir, 621 mil trabajadores de esta categoría salieron del Sistema. En la categoría B, que corresponde a trabajadores que devengan entre 2 y 4 smmlv, también se presentaron reducciones por lo que es razonable asumir que la inmensa mayoría perdió su condición de afiliado por desvinculación de la empresa en la cual laboraba. Esto nos permite identificar que la afectación por el desempleo se focaliza en los trabajadores con menores ingresos, quienes además cuentan con menos mecanismos para mantener su seguridad social y corren mayor riesgo de regresar a condiciones de pobreza.

Los aportes al Sistema de mayo de 2020 comparados con el mismo mes del año anterior presentan un incremento de apenas el 1.3%, lo que en términos reales significa un decrecimiento puesto que se ubica muy por debajo del aumento del salario mínimo y de la variación del IPC.

Con el propósito de proteger a los trabajadores colombianos y sus familias, las Cajas de Compensación Familiar continúan la operación del auxilio al desempleo con recursos propios, el cual a fecha de 30 de junio de 2020 contaba con 765.803 postulaciones, de las cuales 239.406 habían pasado el proceso de validación de requisitos, de estas, 125.793personas se han beneficiado del auxilio al desempleo.

Adicional a la propuesta de medidas como el beneficio de protección al cesante, las agencias de empleo de las Cajas se encuentran caracterizando a los diferentes cesantes que se están postulando al subsidio, identificando sus barreras de empleo y realizando ejercicios de gestión empresarial para activar procesos de reconversión productiva y responder a los sectores que se están activando a causa de la crisis.

El número de postulaciones evidencia un mensaje claro para el país: la clase trabajadora vulnerable requiere un plan de salvamento, porque las necesidades deben focalizarse también en proteger de los riesgos de la pobreza a millones de colombianos. Adriana Guillén Arango, Presidente Ejecutiva de Asocajas.

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