Cafam tendrá otra clínica lista en Bogotá para este semestre

Su director, Luis Gonzalo Giraldo, dice que la caja ha frenado inversiones no prioritarias y espera menos ingresos este año.

Cafam alista la apertura de una nueva clínica en Bogotá para octubre, lo cual aportará al fortalecimiento de la infraestructura de salud de la ciudad en este momento complejo.

Será la segunda que inaugura este año, con inversiones por $120.000 millones. Su director, Luis Gonzalo Giraldo, explica cómo han enfrentado la coyuntura.

¿Cuál es la situación de Cafam?

Ha sido un semestre muy difícil, hemos estado muy impactados por la circunstancia, pero hemos hecho lo mejor posible por mitigar los efectos en los estados financiero de varias maneras. Mantenemos nuestra actividad en los principales servicios, en salud y medicamentos. Hemos hecho todos los esfuerzos por mantener el empleo. Tenemos 9.500 trabajadores. Nos acogimos al subsidio a la prima y a la nómina. Incluso, hemos hecho recreación virtual, manteniendo nuestro contacto con todos los afiliados. Lo mismo en el caso de los colegios.

¿Qué ha pasado en salud?

Tengo que reconocer el trabajo de nuestros profesionales. Nuestro personal más numeroso es el de los médicos, es casi la tercera parte, con 3.500 trabajadores. En este primer semestre hicimos una cosa muy importante que fue entregarle a los afiliados y a Bogotá una nueva clínica, en la 93. Fue muy oportuna la apertura y hoy está ‘full’. Inclusive estamos ampliando la sala de cuidados intensivos. Y estamos trabajando para entregarle una nueva clínica a la ciudad en octubre, Santa Bárbara. En total, este año le entregamos a la ciudad 200 camas más para la atención. La inversión conjunta es de $120.000 millones.

¿Qué ha pasado con las inversiones generales?

Las hemos detenido, las independientes a las de salud y las de tecnología, porque en este último campo no podemos dejarnos alcanzar. Las de recreación y otros sectores están aplazadas – por unos $40.000 millones más o menos- hasta mejores tiempos.

¿Cuáles son las expectativas en ingresos?

En el 2019 fueron de 2,2 billones y este año calculo que lleguemos a 1,8 billones. Se verá el impacto en los ingresos, como resultado de la crisis. Estos tienen varias fuentes, unos se derivan del 4% que es la parte de caja de compensación y por otro lado está lo de droguerías y salud.

¿Cómo están esos aportes de las empresas?

Los aportes que hacen las empresas del 4%, en el caso de Cafam se han mantenido al cierre de junio, relativamente estables. Perdimos un 2,5% en monto. Lo que pasa es que el fenómeno del desempleo se nota es en la economía informal. Por eso lo que ha hecho el Gobierno me parece que es importante y tendrá que aumentar. Lo que más ha puesto en evidencia esta pandemia es la inequidad. Los trabajos formales que se han perdido en todo el sistema es de 600.000 trabajadores y de ese total hemos subsidiado 200.000. Es una cifra importante, pero con la apertura de la economía se ha podido recuperar la formalidad.

¿En qué otras áreas han actuado?

Participamos en la entrega del subsidio al desempleo. En este semestre repartimos cerca de $45.000 millones. Entre todas las cajas, en este semestre entregamos casi $500.000 millones con recursos propios. Y esperamos ahora, con recursos del Gobierno, hacer lo mismo con $55.000 millones más. Esperamos la reglamentación para ampliar el subsidio en otras cuantías. Cerca de 200.000 trabajadores se beneficiaron. En eso participó Cafam, somos el 9% del sistema y en esa proporción vamos.

¿Tienen proyectos en vivienda?

Tenemos dos, en Soacha y en Madrid. Están en desarrollo con las normas de bioseguridad y seguimos dando subsidios. Buena parte de la vivienda popular está en manos de las cajas de compensación y esperamos para el año entrante entregar entre todas unas 50.000 unidades. Es buena contribución al empleo.

¿Y los centros vacacionales?

Desde el punto de vista presencial es el área más afectada, tanto en Melgar como en Bogotá y Cartagena. La nómina está trabajando en el mantenimiento.

¿Qué le preocupa?

Lo que sigue ahora es la reapertura económica y social del país. Obviamente, en Bogotá se está llegando a un pico y hay que invitar a la gente a la mayor disciplina porque de eso depende que logremos aislar al virus, más que a la gente. Y después viene la tarea de recuperar el tejido social y creo que ahí la tarea de las cajas va a ser muy importante porque manejamos todos los determinantes del bienestar y esta pandemia deja secuelas económicas, sociales y psicológicas.

¿Eso se puede hacer en medio de la pandemia?

Eso se debe hacer cuando baje el pico porque de todas maneras vamos a tener que convivir con el virus un poco de tiempo.

Hay que aislar los portadores del virus para darles su manejo, no a la sociedad porque no podemos seguir guardando a los que están aliviados. Se están ampliando las pruebas, estamos retrasados y ese es el mayor trabajo que hay que hacer para poder abrir la economía. El tema de la salud o la economía es un falso dilema, el país se tiene que reactivar pero con toda la prudencia en el manejo de la situación hasta que aparezca la vacuna o los remedios.

¿La crisis golpea el sistema de salud?

El sistema está volcado a la atención de la pandemia, muchas actividades de salud han quedado aplazadas. Va a haber una gran represa en problemas de salud y estaremos esperando que se abra toda la actividad para poder regular el servicio.

El sistema tiene un desajuste por la demanda y el represamiento se resolverá en el momento en que se permitan mayores actividades. Además, algunos usuarios les preocupa ir a los centros de salud. Estamos aprovechando esta circunstancia para condicionar algunas centros de salud para hacer mantenimiento.

información tomada de Portafolio