Bienestar para las familias colombianas


Educación, vivienda y salud son solo algunos de los sectores en donde participan las Cajas de Compensación.

Las Cajas de Compensación Familiar se han convertido en fuentes de asistencia integral para sus beneficiarios. Son instituciones que participan en diversos campos de la sociedad colombiana, desde la adquisición de vivienda, pasando por los subsidios en caso de desempleo e incluyendo las alternativas de educación.

 

Apoyo en caso de desempleo

Como una forma de proteger a sus afiliados, las Cajas de Compensación Familiar han ampliado su espectro de coberturas, llegando a entregar un seguro en caso de desempleo que, asegura Asocajas, “cobija a los cesantes laborales y está respaldado por la Ley 1536 de 2013”.

Esta es una de las opciones más llamativas, pues cubre el pago de los aportes de salud y pensión de la persona que ha quedado desempleada, con base en un salario mínimo. Así mismo, realizan un acompañamiento durante la búsqueda de un nuevo trabajo.

 

Para la vivienda

En tiempos de pandemia, los hogares se han convertido en escenarios multipropósito, en donde los adultos trabajan y los más jóvenes realizan sus estudios; allí emerge otro beneficio de pertenecer a una Caja de Compensación Familiar, pues entre su portafolio se encuentran opciones para remodelar y mejorar las estructuras de las viviendas de sus afiliados.

Asocajas añade entre los requisitos para este subsidio que el salario del núcleo del solicitante sea igual o inferior a cuatro salarios mínimos mensuales legales vigentes.

 

Construyendo futuro

La educación es un medio con el cual las familias se fortalecen. Para cumplir y hacer realidad esta premisa, las entidades han ampliado su portafolio con una oferta que cubre a los interesados en educación básica, media y superior entre otros beneficios.

La oferta es tan variada, que vale la pena revisar las opciones que ofrece su Caja de Compensación. Entre los beneficios que ofrecen se encuentran asistencias para la adquisición de alimentos e indumentaria, así como la posibilidad de ingresar a instituciones de educación superior que pertenecen a este tipo de organizaciones.

 

Tener casa propia es posible

Las Cajas promueven que uno de los sueños de la mayoría de colombianos se haga realidad: tener casa propia. Por medio de un único aporte en dinero, los afiliados pueden comprar vivienda, construir en sitio propio o, como ya mencionamos, remodelar su espacio.

Comfama (una de las Cajas de Compensación Familiar de Antioquia), por ejemplo, afirma que su subsidio de vivienda está enfocado en que sus afiliados vivan en hábitats saludables, por lo que facilitan el acceso a este tipo de beneficios.

Los requisitos para ser beneficiario de este subsidio son que el núcleo familiar o unifamiliar solicitante tenga ingresos de hasta 4smmlv, no haber recibido antes un subsidio de este tipo y que el postulante no tenga vivienda propia (en caso de aplicar al subsidio para compra de vivienda).

 

Por una vida sana y digna

Sin duda, uno de los objetivos de todas estas instituciones es la de mejorar la calidad de vida de los colombianos. Es por esto que el cuidado de la salud no puede quedarse atrás. Entidades como Comfama y Cafam tienen centros especializados en la prestación de servicios de salud, que pueden incluir alternativas enfocadas en la salud domiciliaria, odontología, urgencias y cirugías, entre otros.

Teniendo en cuenta que las familias son el núcleo de la sociedad, vale la pena investigar y utilizar las alternativas que las Cajas ponen a disposición de sus afiliados, ya que los mencionados anteriormente son solo algunos de los beneficios actuales.

Asocajas recuerda que “cualquier empleado que tenga contrato laboral puede estar afiliado a una Caja de Compensación Familiar; además, la suma de esta afiliación es asumida en su totalidad por el empleador, quien a su vez decide la Caja en donde estarán sus trabajadores”. Pero si usted es trabajador independiente o pensionado, también puede afiliarse a las entidades.

 

Información tomada de El Espectador, publicación impresa 17 de enero de 2021

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