Balance del Beneficio Económico de Emergencia. La clase trabajadora vulnerable también requiere un plan de salvamento

Mayo 18, 2020. Desde el pasado 31 de marzo las Cajas de Compensación pusieron en marcha su propuesta del beneficio económico de emergencia para el cesante, el cual busca proteger a los trabajadores que hayan perdido su empleo. De acuerdo a la reglamentación actual el apoyo económico que reciben los beneficiarios es de $1.755.606 pesos para cada persona distribuido en un periodo de tres (3) meses, lo anterior sumado al pago de seguridad social (salud y pensión), y en algunos casos, dada la concurrencia del beneficio con la Ley 1636, la cuota monetaria para el afiliado que tuviera vinculados sus beneficiarios al momento del contrato laboral.

El balance al 29 de mayo son 713.210 solicitudes recibidas de las cuales 194.464 son postulaciones efectivamente válidas. A la fecha se han desembolsado alrededor de 316 mil millones de pesos para 85.840 personas. En el transcurso de las siguientes semanas se espera atender, con los recursos disponibles, a cerca de 13.795 personas en total. Como se menciona en el decreto 488 los beneficios se mantendrán hasta que permanezcan los hechos que dieron lugar a la emergencia económica, social y ecológica, y hasta donde permita la disponibilidad de recursos. En estos términos, para las personas que no alcancen a ser beneficiadas en la primera entrega se generarán listas de espera que podrán ser atendidos con recursos del Gobierno Nacional en las condiciones que establezcan o con recursos de las Cajas en la medida que los aportes empresariales lo permitan. Vale la pena destacar que estos subsidios son posibles gracias al valioso aporte que realizan los empresarios del país, recursos que NO provienen del presupuesto público. El monto final a destinar para este subsidio dependerá de que no se reduzcan los aportes empresariales.

El número de postulaciones evidencia un mensaje claro para el país: la clase trabajadora vulnerable requiere un plan de salvamento al igual que nuestras empresas, porque las necesidades deben focalizarse también en proteger de los riesgos de la pobreza a millones de colombianos. Adriana Guillén Arango, Presidente Ejecutiva de Asocajas.

Adicional a la propuesta de medidas como el beneficio de protección al cesante, las agencias de empleo de las Cajas se encuentran caracterizando a los diferentes cesantes que se están postulando al subsidio, identificando sus barreras de empleo y realizando ejercicios de gestión empresarial para activar procesos de reconversión productiva y responder a los sectores que se están activando a causa de la crisis.

Sin duda, es necesario un plan integral que ayude a la clase trabajadora del país a enfrentar la crisis, y ello implica encontrar estrategias para proteger de los riesgos de la pobreza a millones de colombianos. No descansaremos, porque nuestro foco, desde hace 65 años, es proteger el bienestar de los trabajadores y sus familias.