Lo que pasó en 2020 y pasará en 2021


¿Qué pasó y qué pasará?

El 2020 ha sido el año más complejo en materia económica desde que se llevan a cabo registros sistemáticos de las diferentes actividades que contribuyen a la composición del Producto Interno Bruto. Años difíciles por crisis externas o internas no llegaron a presentar retrocesos tan drásticos. En 1982, a raíz de la crisis de la deuda externa que afecto a América Latina, el crecimiento colombiano fue de 0.95%. En 1999, como consecuencia del descalabro de parte del sector financiero por la crisis del UPAC, la economía se contrajo 4.2%. En 1930 se observaron retrocesos de mayor magnitud, en dicho año la caída fue del 8.6%, aunque el cálculo se llevó a cabo con una metodología de construcción de indicadores de producción diferente y un alcance menos comprehensivo en materia de sectores. Además, cabe recordar que dicha coyuntura se enmarcó en la peor crisis económica moderna a nivel mundial, que incluso puso a tambalear al sistema económico capitalista debido a su profundidad. Para 2020, la CEPAL proyectó una caída del 7% del PIB en Colombia y el Fondo Monetario Internacional, FMI, de 8.2%, por lo que es seguro que ese año será el que se posicione, por mucho, como el de peor crecimiento en los 90 años previos.

Esta situación ha tenido un reflejo en el mercado laboral, llevando a que la tasa de desempleo registre niveles extraordinariamente altos. En el mes de mayo se llegó a un máximo de 21.4%, y la población ocupada se redujo en 5.4 millones de personas en abril. Sin embargo, hacia final de año ya se había presentado una importante recuperación con la apertura gradual de la mayoría de actividades económicas. En noviembre la tasa de desempleo se ubicó en 13.3%. Con esto, entre enero y noviembre el promedio de la tasa de desempleo desestacionalizada fue de 16.3% frente a un promedio de 10.5% del año inmediatamente anterior. Por su parte, los ocupados en esos 11 meses fueron de 19.7 millones, en promedio, comparados con los 22.3 millones de 2019.

La evolución del mercado laboral está estrechamente relacionada con el comportamiento de las afiliaciones y de los aportes al Sistema de Compensación Familiar; y como era de preverse estas variables también se vieron afectadas por la crisis económica derivada de las medidas para enfrentar la pandemia del COVID-19. Las afiliaciones cerraron en 2020 por 9.2 millones, mientras que un año atrás se aproximaban a los 9.6 millones, implicando una pérdida de 400 mil afiliaciones en promedio. En este sentido, los departamentos con mayor participación en la destrucción de afiliaciones fueron: Cundinamarca, Valle y Antioquia. El primero tuvo 3.66 millones de afiliados, en promedio, entre marzo y octubre de 2019, pero en 2020 solo se alcanzaron 3.23 millones. Es decir, Cundinamarca explica 430 mil afiliaciones menos del total mencionado (71%); mientras que Valle explica 36 mil y Antioquia 56 mil.

En cuanto a los aportes es importante mencionar que, durante los meses más agudos de la crisis, en promedio, 23 de 43 Cajas de Compensación Familiar reportaron reducción en el valor de los aportes con respecto a lo recaudado en 2020. Aunque en el mes más crítico de disminución en recaudo, julio, el 81% del total de  entidades evidenciaron una caída en sus ingresos. Incluso, algunas CCF tuvieron caídas más significativas, en promedio, mensualmente 8 Cajas registraban pérdidas de ingresos por aportes superiores al 10%. En el caso del departamento del Chocó, en el segundo semestre de 2020, tuvo caída en los ingresos por aportes cercanos al 22%.

Tal como lo comentado en el caso del crecimiento económico y de la tasa de desempleo, contracciones de este nivel no se tienen registradas desde que se hacen mediciones sistemáticas de tales variables. Lo que constituye al año 2020 como el más atípico en los diferentes aspectos analizados.

A pesar de este panorama, las Cajas de Compensación continuaron comprometidas con mejorar las condiciones de vida de los trabajadores colombianos en medio de las adversidades. Es así, como con los recursos que aportan los empleadores destinados al financiamiento del FOSFEC, se entregaron subsidios a más de 225 mil personas por un valor aproximado de $650 mil millones, constituyéndose este como el aporte privado de mayor monto a la mitigación de la reducción de ingresos de los hogares colombianos.

De acuerdo con instituciones que llevan a cabo estudios económicos prospectivos a nivel nacional y mundial, la economía colombiana volverá a un crecimiento positivo en 2021. Sin embargo, no se considera viable que se logre recuperar el nivel de ingreso nacional que se observó en 2019. La CEPAL estima un crecimiento de 5% en 2021 y el FMI de 4%. En general las proyecciones se encuentran en un rango de entre el 3% y el 5%. En este sentido, es previsible que el desempleo continué disminuyendo, pero a una velocidad menor a la observada en el último cuatrimestre de 2020, no obstante, tampoco se vislumbra que se alcancen los niveles pre-pandemia, cercanos al 10%.

En este sentido, se espera un aumento en las afiliaciones al Sistema de Compensación Familiar, pero con bajas probabilidades de alcanzar durante 2021 los niveles de febrero de 2020. Así mismo, el subsidio de desempleo continuará siendo una herramienta fundamental para mantener la capacidad de consumo de miles de hogares, ya que el desempleo se mantendrá en magnitudes elevadas.

Por otra parte, los subsidios para vivienda y la cuota monetaria que gestionan las Cajas contribuirán a la reactivación económica del país estimulando sectores que jalonan la inversión y el consumo interno. No obstante, este tipo de escenarios asumen que no volverán a tener lugar restricciones o confinamientos a la actividad económica como las ocurridas en el año 2020.

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