Reconocimiento a Asocajas por los 50 años del gremio en clausura de Expocajas 2019

En el marco del I Encuentro Nacional de Servicios Sociales y Vitrina Turística de las Cajas de Compensación Familiar, se realizó la entrega de varias distinciones a Asocajas, conmemorando los 50 años del gremio y su gestión en el desarrollo de la sociedad colombiana.

La Gobernación de Risaralda y la Alcaldía de Pereira hicieron entrega de una resolución de felicitación a Adriana Guillén Arango, presidente ejecutiva de la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar, Asocajas, por los 50 años del gremio y la invaluable labor en pro de los trabajadores del país. Así mismo, el Concejo Municipal de Pereira y el Consejo directivo Comfamiliar Risaralda entregaron mención especial a la presidente del gremio rindiendo un homenaje y exaltando la trayectoria y méritos de la Asociación como una entidad gremial ejemplar.

Durante el cierre del evento, Adriana Guillén conversó sobre la informalidad laboral, que representa uno de los grandes retos que tiene el país y aseguró que mientras el 48 % de los colombianos permanece en la informalidad en el sector urbano, en el campo ese indicador se eleva al 86 %, al señalar que se deben enfocar todos los esfuerzos a la solución de esta problemática.

En reunión con la prensa local, Guillén Arango analizó también los puntos del Plan Nacional de Desarrollo que impactan la protección social de los colombianos y anunció la realización de un foro con el Ministerio del Trabajo para conmemorar los 50 años de fundación de Asocajas.

El foro del 29 de mayo en Bogotá es una excusa para celebrar los 50 años de un gremio que ha trabajado de la mano de sus afiliados para que su voz sea escuchada en el sentido de que se conozca más lo que el Sistema de Compensación hace por los trabajadores y aprovechar esta celebración para que hablemos de protección social. Ello abarca muchos aspectos como el salario mínimo, el régimen pensional, la educación para el trabajo y cómo hacer para que el sector productivo encuentre oferta laboral que sea apropiada para mejorar la productividad.

¿El nuevo Plan de Desarrollo impacta la protección social?

La verdad es que entendida la protección social desde muchos frentes, sí. Desde el punto de vista de la salud, que es un tema importantísimo de la seguridad social, trae la “ley de punto final”. Las deudas con el sector salud son muy importantes, solamente a las cajas de compensación nos deben 2.5 billones de pesos, así que este proyecto de ley del Plan Nacional de Desarrollo ofrece la alternativa de que los pagos se hagan a través de títulos de tesorería (TES) de manera que podamos llevar esos papeles al mercado secundario y obtener liquidez. Pero lo ideal es que nos pagaran en efectivo todas las deudas del sector, porque el sector necesita liquidez para funcionar y para poder trabajar en lo que es importante que es en la calidad.

¿Qué otros aspectos han analizado en dicho plan?

Hay cosas interesantes desde el punto de vista del trabajo que son los pisos mínimos de protección, que es una idea de la Ministra del Trabajo y es darles protección a las personas que trabajan menos de la jornada laboral legal establecida, de manera que quienes devengan menos de un salario mínimo también tengan protección, seguridad social. En vivienda hay aspectos como el aumento de los topes de subsidio de vivienda, la posibilidad de concurrencia de subsidio. Es una gama de temas muy interesantes que trae el Plan de Desarrollo y que, por supuesto, Asocajas los ve con muy buenos ojos.

¿Los parafiscales del Sistema de Compensación están a salvo?

Hoy en día ese punto no es materia del Plan Nacional de Desarrollo. Pero lo que ha hecho Asocajas es mostrar que en efecto puede ser un costo laboral, de hecho el 4 % es un porcentaje que el empleador –no los trabajadores- tiene que aportar en favor de sus trabajadores. Y estamos empeñados en mostrar es que más que un costo laboral es una inversión social que tiene un retorno muy alto, que va más allá de la responsabilidad social. Ésta tiene un alcance muy limitado y en este caso el aporte que hacen las Cajas de Compensación se hace a gran escala y en diferentes sectores.

¿Cuántos colombianos se benefician hoy de ese Sistema?

Nosotros llegamos a 21 millones de colombianos, son 9.8 trabajadores afiliados y su núcleo familiar que son 11.9 personas que están cubiertas por las cajas. Muchas personas no saben que a través de las Cajas de Compensación, si quedan cesantes, tienen un subsidio al desempleo que funciona durante seis meses, tiempo en el cual el trabajador recibe un aporte monetario y el sistema les sigue pagando la salud y las pensiones. La gente no sabe que tiene la posibilidad de acceder a subsidios de vivienda o que tenemos unos planes complementarios de salud que son muy importantes. El 73 % de los planes complementarios de salud lo tienen las cajas de compensación familiar. Este es un mundo de posibilidades que excede lo que la mayoría conoce que son los centros recreativos, los centros culturales, que demás –valga decirlo- la cultura, la recreación y el deporte también son muy importantes. Si se eliminaran todos los centros recreativos y culturales que tienen las cajas de compensación familiar esas instalaciones quedarían en manos de clubes privados y eso hace que no haya un acceso democrático y universal de todas las personas que no tienen esas posibilidades y por eso creo que el trabajo de las caja es tan integral y tan importante.

¿Qué tanto peso tiene hoy la informalidad laboral?

La informalidad, desde el punto de vista de Asocajas es uno de los más grandes problemas que enfrenta el país. El 86 % los trabajadores rurales está en la informalidad y el 48 al 50 % de las personas que están en los centros urbanos, también. Nosotros fuimos creados para trabajar con la formalidad y de hecho hace 65 años nació la primera caja de compensación en Antioquia la que surgió de un acuerdo entre sindicatos y empleadores, empresarios de la Andi, para superar todas esas condiciones. Hay muchas maneras como las cajas puede ayudar a trabajar contra la informalidad. La primera es que somos contenedores y estamos para consolidar la clase media, en la medida en que llevemos bienestar a los trabajadores y entregamos subsidios en dinero y en especies, estamos manteniendo esa clase media, de manera que se consolide. No podemos permitir que esa clase media se devuelva a la pobreza. Además la clase media representa el 49 % del consumo del país, es decir que tiene un impacto muy importante en el Producto Interno Bruto.

¿Que otro aporte hacen para sostener esa formalidad?

Tenemos un programa que es el fondo de protección al cesante, en donde estamos tratando de preparar a quienes quedan cesantes para que rápidamente se enganchen en el mercado laboral. La infraestructura educativa de las cajas es muy importante y la línea que queremos dar es educación y formación para el trabajo. Nosotros tenemos 49 agencias de empleo y nos damos cuenta de que la oferta laboral no coincide con la demanda, es decir que tenemos muchos profesionales universitarios, pero no tenemos fuerza tecnológica. Tenemos que preparar a la gente en el saber hacer, en tecnologías y en esos somos unos grandes aliados del Sena y del Ministerio del Trabajo.

¿Y qué hacer para promover la formalización de las empresas?

Planeación Nacional ha venido haciendo muchos estudios para mejorar e incrementar la formalidad de las empresas y lo está haciendo de diferentes maneras. La primera, es disminuyendo trámites y para ello se han creado todas estas ventanillas únicas para simplificar los pasos para la creación de una empresa, en especial una MIPYME. De cada 10 empresas que se crean, después de cinco años solamente permanecen tres. Ahí viene toda la discusión de los costos laborales, pero también nos hemos dado cuenta – como pasó con la reforma tributaria del 2012- en donde se eliminaron todos los parafiscales que era la contribución para Bienestar Familiar, Sena y salud, después de hacer una investigación nos dimos cuenta que el impacto fue marginal en la creación de empleos. Es decir que es posible que por esa vía hayan aumentado las utilidades de las empresas pero no los puestos de trabajo. Por ello pensamos que hay que tomar otras medidas, permitir que esas pequeñas empresas tengan la posibilidad de empezar a producir antes de imponerles una serie de cargas, de imposiciones de registros que son muy costosas y onerosas para ellos.

Con información de El Diario, Asocajas y Comfamiliar Risaralda